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jueves, 12 de marzo de 2020

Una de las buenas

Estas semanas hemos encadenado unos cuantos temporales de aire, los cuales me han tenido en casa,  salvo alguna pequeña ventana de buen tiempo, la cual utilice para salir a mover el latigo sin fortuna ninguna y sin mención a tales salidas.
Seria en la salida del lunes a pasear por la playa, cuando fijándome en los pescadores de surfcasting, algo me recorria el cuerpo y le comentaba a Paco que iba conmigo, que si le apetecia que saliéramos esa misma semana a desempolvar los equipos, que hacia como 4 años que no los sacábamos de paseo.

Y si de normal madrugamos ,para este menester ya casi no nos acostamos , a las 3:30 arriba, habíamos quedado a las 4:30 para ir a uno de mis pesqueros de surfcasting, el cual me ha brindado muy buenos peces y al que llegar pronto supone de una pateada bestial.
Una vez allí, ya queda poco para amanecer, asi que montando rápido, lanzando y a ver como se están alimentando los peces para seber que cebos poner.


Con el sol saliendo, al mirar al horizonte, vislumbramos un entramado de trasmallos que hacían que se nos cayesen todas las ilusiones de pesca a los pies , era tal el laberinto de redes que teníamos a escasos 250 metros, que sería muy raro que nos llegara algún pez.
Trascurren un par de horas y lo único que come en nuestras cañas es algún tipo de pez pequeño que supongo serian vidriadas y pequeños sarguitos que lo único que hacen es dejar bocaditos en la lombriz y el cangrejo intacto.
Seria a las 9 de la mañana cuando empezamos a ver aparecer barquitas, y comienzan a recoger los trasmallos, siiiii!!!!!! parece que se veía luz al final del túnel, esperamos asta que casi los han quitado todos y decidimos encarnar cebo fresco en todas las cañas, y volver a lanzar, era nuestra oportunidad.

Media hora después en una de las cañas de Paco había un picadon de esos que corta la respiración, ha sido a la de cangrejo y eso solo puede ser una buena dorada, coge la caña pero al otro lado no hay nada, la saca para ver que había pasado y al coger la línea vemos que no esta el anzuelo, se lo a llevado todo, que mala suerte.
Si mis años de surfcasting me ha enseñado algo, es que las grandes doradas no van solas y solo había que esperar un poco para ver a su compañera. Y poco después oigo clugir una de mis cañas , la miro y esta arqueada , la cojo y noto la potencia , esta es de las buenas, comienza el combate, que con un 0,20mm de línea madre tiene que ser pausado.




No me acordaba de lo que era pelear desde costa un ejemplar como este, que gozada y cuando vi como venia clavada ya fue el colofón final.
Seguimos pescando y ahora ya se iban sucediendo las picadas con bastante frecuencia, Paco ponía en seco un precioso doblete .


Todas volvieron al agua para seguir creciendo, cayeron unas cuantas. Se nos puso una bola de doradas todas del mismo tamaño y a malas penas era tocar el cebo el agua y ya llevabamos enganchada alguna.


Tras una hora y poco bastante entretenida rolaba el viento, nos enturbiaba el agua y dejaban de comer , seria entonces cuando pondríamos punto y final a una jornada prácticamente mágica , por que 4 años sin tocar la playa a surfcasting y dar con semejante ejemplar a sido fantástico.
Un abrazo.